Ya son varias, y de distintos signos, las fuentes que se hacen eco de la noticia: el Instituto de la Mujer no se conforma con proponer que se creen versiones femeninas de nombres de ocupaciones como “albañil” o “estudiante”, que según este organismo serían “masculinos genéricos”. Sin duda, han considerado que su ignorancia no quedaba suficientemente patente con estas declaraciones, y les ha parecido conveniente redondear la jugada tildando a la RAE de “antropocéntrica” (sic). Ante lo cual, como webmaster de Reductio ad Absurdum 2.1, manifiesto:

  • Que estas declaraciones llegan con un mes de adelanto, pues el día de los inocentes es el veintiocho de diciembre, y no de noviembre.
  • Que “estudiante” no es ningún “masculino genérico” de la misma forma que “oculista” no es “femenino genérico”; y si no consideran que esté claro que “la estudiante” tiene género femenino, por coherencia deberían cambiarse el nombre a “Instituto de la Mujera”.
  • Que el antropocentrismo está muy bien, gracias. Para defender la vuelta al teocentrismo medieval ya tenemos a los integristas islámicos y cristianos; que nunca han sido muy amigos de los derechos de las mujeres, por cierto.
  • Que antes de proponer que se modifique un idioma, no está mal conocerlo mínimamente. Así que, del mismo modo que yo no propongo cambios en el alemán, pues lo desconozco, tampoco deberían proponerlos ustedes en el español.
  • Que me tengan en cuenta si les sobra algún puesto de trabajo. Yo también sé decir burradas, y cobrar un buen sueldo por ello parece atractivo.
    • Share/Bookmark