En el año 98 de la era cristiana, un sevillano llamado Marco Ulpio Trajano era nombrado emperador romano. Considerado como el mejor estratega militar de la historia del Imperio Romano, sus campañas sólo fueron comparables a las de César. Bajo su Imperio, que duró hasta 117, Roma alcanzó su máxima extensión territorial, con las conquistas de Dacia y Partia. La campaña de Dacia incluyó la construcción en tres años de un puente fortificado de más de un kilómetro de largo sobre el Danubio, que no sería superado en longitud hasta siglos después. Se dice que, tras su expansión hacia Oriente, miró hacia el este exclamando “¡Si yo fuera más joven…!”, lamentándose de no tener tiempo de llevar sus conquistas tan lejos como Alejandro Magno. Pero bajo su mando Roma no sólo vivió una época de esplendor militar, sino también económico, y su reputación perduraría a través de los siglos: desde entonces hasta el final del Imperio Romano, a todos los nuevos emperadores se les deseaba que fuesen “felicior Augusto, melior Traiano” (más afortunados que Augusto y mejores que Trajano).
En 1516 se proclamaba rey de Aragón Carlos I, que acumularía los títulos de Rey de España, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Rey de Nápoles y Sicilia, Soberano de los Países Bajos, Conde de Flandes, Duque de Milán, Duque de Borgoña y Duque de Luxemburgo (tal vez me deje alguno). Bajo su reinado también se conquistaría el Imperio Inca, que junto con los territorios europeos darían origen al Imperio Español, el primer imperio global, del que se dijo que en él “nunca se ponía el Sol”. También comenzaría bajo Carlos I el apogeo de la cultura española que suele conocerse como “Siglo de Oro”.
Pero no sé por qué hablo de estos personajes aquí, porque al parecer no son muy relevantes. Mucho más influyentes en la Historia española y universal han sido el rey Juan Carlos, la reina Sofía, el príncipe Felipe y hasta Letizia Ortiz. Eso han dicho tres mil ciudadanos españoles en una votación para elegir al “Español de la Historia”, que ha ganado Juan Carlos I.
Supongo que debería mirarlo por el lado positivo… al menos no han puesto en la lista a la Pantoja.

Posts
Si estaba la pantoja en la lista eh! Más o menos a la altura de Velazquez! Lo vi mientras cenaba!
Wednesday, 23 de May de 2007 @ 18:29
Y da gracias que Alonso fue de los pocos deportistas del momento.
Lo que más gracia me hace, es que el 1º (el rey) y el 3º (Colón) nacieron en Italia xD
Friday, 25 de May de 2007 @ 10:56
Me hubiera gustado saber todo lo que pensó el rey (de verdad) cuando le dijeron que había ganado en ese programa de televisión circense. ¿Rompió a reír? ¿Se emocionó? ¿Le dio igual? ¿Se deprimió?
Monday, 28 de May de 2007 @ 10:02
Lo mejor es lo de la reina, seguro que la votaron por su peinado de seta con el que lleva treinta años o por su don con el castellano, ya que hasta la década de los noventa nunca aprendió a hablar castellano, o quizás sea por sus sabias palabras: “es redonda se parece a sus padres” eso si que saber expresarse con fluidez
Friday, 1 de June de 2007 @ 1:39
Sinceramente, si la pantoja no estaba la primera es porque la gente intenta hacerse la culta en estas cosas. Asi que imaginaos la cultura que hay en este pais de cabras.
Que penita madre!
Saturday, 9 de June de 2007 @ 12:17
Mira la cultura que tendrán en este país de cabras, que no estaría la Pantoja pero si el Bisbal… yo comprendo que le den el título al rey, la mayoria de la gente no sabe nada de historia, y del rey solo recuerdan el 23F, bien por vivirlo o por que se lo hayan contado.
Sin embargo, ¿qué podeis esperar de una patraña de concurso, orientado a fines comerciales? Más escalofríos me da el dineral que se gastaría la gente para votar (supongo) en una estupidez como esta, con el reclamo de que están siendo partícipes en la historia; y al rey le han dado un título, otro más para la colección, y que supongo que tanto él como la sociedad en general le dan la misma importancia: ninguna. La estupidez de la gente es infinita, pero no tanto como la avaricia de los mass media.
Saturday, 16 de June de 2007 @ 10:47
Querido amigo Solrac,
Llevaba unos meses con ganas de poder dedicarle tiempo a leer tu bitácora con calma, y poder formarme así, junto a los posts ya leídos durante estos últimos tiempos, una opinión amplia y más completa del trabajo que llevas haciendo desde 2002 ó 2003 (dejemos esa divertida polémica al margen, por esta vez ;D), en este Universo paralelo que has creado a base de ideas y talento literario.
Así pues, y dado que los amigos de Valencia deben estar haciendo todo tipo de atrocidades con el ADSL estos días, imprimí un buen volumen de posts para leérmelos con calma, miestras difrutaba de los escasos rayos de sol que nos está “regalando” el cielo gallego este verano. Frustrado por las dificultades de acceso a la red de los últimos días, había tomado la decisión de no perder más tiempo peleándome con la conexión, y no mandar comentario alguno a los posts leídos; estoy seguro de que a estas alturas ya conoces el aprecio que siento por tu trabajo e iniciativa, al tiempo que conoces bien, fruto de debates tanto cara a cara como virtuales, lo dispares que son nuestros criterios en algunas ocasiones…
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Sin embargo, al leer este post sobre los españoles de la Historia, que por alguna extraña premonición dejé para el final, he sentido la irrefrenable necesidad de pelearme con el ordenador un par de horas, hasta poder acceder a la red y hacerte llegar un pequeño contrapunto argumental; “Siempre, desde el respeto”, que diría ese gran genio de la dialéctica que es ZP.
Como hablábamos ya en el tema del secuestro judicial de El Jueves, desde mi punto de vista lo que comentas sobre el Rey y su familia merece poca réplica, si nos basamos en unos argumentos estrictamente racionales; ese debate, por tanto, poca cuerda nos va a dar.
Sin embargo, en esa misma línea argumental, he de reconocer la profunda sorpresa que me ha causado el ver cómo un acérrimo defensor de los valores republicanos, un confeso activista anti-imperialismo americano, un demócrata impenitente, y demás títulos nobiliarios que ahora no vienen a cuento, pone como ejemplos, y como contrapunto del Rey y su tropa, al emperador Trajano y al rey Carlos I de España… Pudiendo recurrir a ejemplos quizás más afortunados, y de los que un español podría sentirse históricamente más orgulloso, como Miguel de Cervantes, Francisco de Goya, Diego Rodríquez de Silva y Velázquez, o el gran D. Santiago Ramón y Cajal, por citar algunos de ellos, has ido a escoger unos personajes que, querido amigo, no son los más afortunados a la hora de sostener una argumentación coherente contra la familia real actual…
En el caso de Trajano, sorprende especialmente que a la hora de recordar los méritos históricos del personaje hagas especial hincapié en sus méritos imperialistas y militares, o en el esplendor económico que aportó a Roma; y que no le des mayor relevancia al papel que éste, u otros mandatarios romanos hispanos y de otros orígenes, jugaron a la hora de traer la civilización, en el amplio sentido de la palabra, desde las calzadas hasta el latín y pasando por tantas y tantas aportaciones, a la vieja Europa. Es probablemente éste el legado más importante que nos dejó Roma a lo largo de los siglos, aunque evidentemente hubo que pagar un precio importante por ello, si tenemos en cuenta todas las culturas, pueblos y demás, que emperadores como Trajano arrasaron y esclavizaron para conseguirlo… (demagogias al margen).
Por su parte, en el caso de “D. Carlos I de España y V de Alemania”, que nos decía ese mítico profesor de Historia que compartirmos hace ya algunos años, creo que volvemos a caer una vez más en el mismo error, dado el afán imperialista de un personaje que, como bien dices, “conquistó el Imperio Inca” (masacre documentada por reconocidos historiadores), y que “creó el primer imperio global”, en una línea aún más brutal y discutible, que las burradas, tan criticadas, de nuestro querido Bush Jr.
Ciertamente y desde determinados puntos de vista (…), ambos personajes pueden ser muy reconocidos, incluso idolatrados, teniendo en cuenta los méritos militares y de expansión que alcanzaron en sus respectivos siglos. Sin embargo y con todo el cariño, es sorprendente la incoherencia de atacar a nuestros monarcas actuales, en realidad meros diplomáticos de una democracia que goza de la suficiente fortaleza como para replantear la conveniencia de estas figuras en un futuro no muy lejano; al tiempo que se ensalza a personajes que, además de poder ser considerados grandes genocidas de la Historia, vivían rodeados de unos lujos, derechos y privilegios que, no hace falta decirlo, estaban muy lejos de las oportunidades y derechos a los que accedía el pueblo llano (no hablemos ya de aquellos a los que ni siquiera se les concedía la libertad individual).
No me extiendo más que parece que sale el sol y todo
. Un abrazo fuerte para el autor, y un pequeño tironcete de orejas por esta ocasión.
Thursday, 26 de July de 2007 @ 14:18
Querido amigo,
No me sorprende que te extrañe mi elección de personajes históricos si te tomas este post como un elogio de sus figuras. Pero lo cierto es que no es esto lo que quería expresar, así que si este post te ha parecido fuera de lugar con respecto a otros es debido a una cierta impericia para exponer mis argumentos, y no a incoherencias ideológicas.
La votación a la que el post se refiere pretendía elegir al español más influyente de la Historia. Yo entiendo que los personajes históricos más influyentes son aquéllos que han cambiado con sus decisiones o sus actos la faz del mundo, afectando a los destinos de millones de personas, y dejando un legado prolongado durante muchas décadas o incluso siglos. Que este legado sea positivo o negativo ya es otro tema distinto. Así, de la misma forma que si me preguntasen por el alemán más influyente de la Historia diría que seguramente fue Hitler (bueno, realmente era austríaco); si me preguntan por el español más influyente surgen nombres como el de Carlos I: independientemente de lo bien o mal que me caiga este hombre, hay un par de siglos en la historia occidental que no se pueden entender sin recurrir a su figura.
De todos modos, ya digo que el malentendido es culpa mía, pues la forma de exponer mis argumentos incita un poco al equívoco. Para dejar clara la influencia de estos personajes, me he centrado en dar cuenta de sus conquistas económicas y militares sin mencionar el trasfondo que tú has añadido. Se me pasó aclarar que estos líderes que emprenden guerras de conquista para fortalecer su poder o a su país son dignos de estudio; pero no de admiración.
Si la votación del concurso hubiese preguntado por el personaje histórico español más admirable, yo optaría seguramente por Miguel de Cervantes. La aportación del Quijote a la literatura fue tan ingente que marcó un antes y un después en la historia de este arte. Para describir la esencia del Quijote siempre me quedo con una frase de Arthur Machen: “The English Don Quixote, roughly traduced by some Jervas, [is] perhaps the best of all English books”. Creo que un libro no puede aspirar a mucho más.
Thursday, 26 de July de 2007 @ 19:10